TESTIMONIOS DE EGRESADOS

Samuel Varas Cortez

Carrera: Construcción Civil. Sede: Providencia.
  1. ¿Qué destacarías de tu experiencia cuando fuiste estudiante del IPG?
Sobre todo en mi primer año, me tocó un grupo humano en IPG de excepción, quizás personas que nadie recuerda ahora, como Edith o Rosita fueron de gran ayuda para mí. Quizás el formato de continuación de estudios me hizo tener compañeros de la misma idea del desarrollo profesional, si bien es cierto, la vida laboral nos da cierta confianza y seguridad en algunos temas, pero siempre vamos a tener algo en que seremos débiles y las ganas de abandonar aparecerán, pero el tener el apoyo de tus compañeros te hace seguir y no dejar en el camino tu esfuerzo. Básicamente destaco la facilidad que teníamos en IPG de seguir juntos y vernos como grupo de estudio definido y con identidad propia.
  1. ¿Qué has realizado desde tu egreso?
En mi caso particular tengo bastante experiencia, llegué a IPG siendo Jefe de un grupo técnico de 10 personas, sin embargo, desde la motivación profesional que nos entrega la Educación Superior, me fui desarrollando y entendiendo que los proyectos laborales cuando nacen de uno, se viven, desarrollan y se defienden con más pasión y compromiso. He aplicado desde mi egreso esta forma de trabajar, y en la medida que fui avanzando en mis ramos se fue haciendo más presente en mi.
  1. ¿Dónde trabajas actualmente?
Actualmente trabajo como Asesor Técnico Comercial en una empresa de aditivos para hormigones premezclados, mucho lenguaje técnico y visitas a obra.
  1. ¿Qué funciones realizas en tu trabajo?
Mi función es asistir a nuestros clientes, entregar soluciones técnicas y evaluarlas comercialmente, todo esto en el mundo del hormigón premezclado..
  1. ¿Te gustaría comentarnos o compartir alguna experiencia con nuestros actuales estudiantes?
Los tiempos cambian muy rápido, es difícil comparar a los estudiantes de ahora con dos o tres años atrás, tengo 49 años y gracias a Dios puedo entregar un testimonio de experiencia. En mis primeros años de Técnico me tocó atender obras en general y conversar con supervisores y profesionales que su trato con las personas dejaba mucho que pensar, no deberíamos tratar mal a las personas solo por tener más responsabilidad o tener un Título Profesional. Paso a contar una experiencia personal, en una visita a obra un supervisor, de mediana edad, devolvía camiones por calidad con un celo quizás excesivo, (la calidad de hormigón premezclado es muy amplia y a veces requiere de criterio para tomar decisiones). Esta persona desechaba camiones de hormigón a diario generando pérdidas millonarias, cuando me asignaron el caso, después de presentarme y ser casi más exigente que él en la calidad, intenté relacionarme e intercambiar criterios técnicos con él sin éxito. Un día en terreno como era habitual, bastó un hecho insignificante, hice un comentario casi de la nada con respecto a una estela que dejan los aviones comerciales al desplazarse, eso le hizo comentarme muy orgulloso, que su hijo estudiante de Ingeniera estaba confeccionando una memoria con respecto al tema. Sin descuidar su profesionalismo, nunca más en esa obra devolvió un mixer de hormigón, hasta el día de hoy tenemos contacto. Para mí el mensaje es que, aunque seas un profesional de excepción, no debes olvidar que primero esta el buen trato a las personas, eso te hará el mejor en tu desempeño sin daños colaterales.