Sede Rancagua.- En este periodo de pandemia la mascarilla ha sido la protagonista como barrera protectora de posibles contagios de COVID-19, siendo su uso tan habitual generando un cambio en nuestra salud física y mental. En una publicación realizada por el “Diario el Rancagüino” y la Asociación de Instituciones de Educación Superior de la región de O´Higgins IES SEXTA, la Jefa de Carrera de la Escuela de Salud del Instituto IPG sede Rancagua Carla Fuentes F., dio a conocer los posibles efectos en la piel debido a la utilización prolongada de esta barrera de protección y algunas recomendaciones preventivas.

“Su uso permanente puede causar daños a nuestra piel debido a la oclusión de los poros que ésta produce; puede ocasionar una mayor sudoración, un aumento de la humedad que queda retenida y esto a la vez, producirá un incremento en la producción de acné, debido a que nuestros poros se encuentran colapsados” afirmó Fuentes quien es Enfermera especialista en Dermatoestética.

Si bien, mientras más oclusiva sea la mascarilla, contribuye a aislar de posibles virus, “la falta de ventilación será mayor y resultará peor para las personas que sufren afecciones dérmicas”, agregó.

Entre las lesiones más comunes observables mencionó la irritación en las zonas de las orejas, dorso de la nariz, mejillas y mentón; el daño por rosácea, generando enrojecimiento de la piel; el de acné y la dermatitis seborreica por el aumento de la producción de las glándulas sebáceas.

Para prevenir estas enfermedades la especialista señaló que “lo ideal, desde el punto de vista respiratorio, es que cada hora, o incluso cada 45 minutos, se realice un pequeño descanso de cinco o diez minutos, retirando la mascarilla y si es posible descansar entre 30 y 60 minutos después de una jornada de cuatro o cinco horas de uso”.

En el caso de las personas con irritación, sugirió el uso de una crema hidratante con efecto barrera y en las zonas de mayor roce, aplicarla media hora antes de ponerse la mascarilla.

En cuanto a las personas con rosácea o acné, recomendó seguir algún tratamiento de uso tópico, aplicándolo una o dos horas antes de ponerse la mascarilla para evitar brotes.

También, recalcó la importancia de limpiar las zonas afectadas de forma suave con aguas micelares o productos que no sean abrasivos, “lo primordial es mantener el rostro desinfectado y limpio para prevenir la infección de bacterias”.

Por último, para las personas con dermatitis seborreica o con mucha grasitud, deben evitar las cremas hidratantes o con principios activos fuertes como es el caso del jabón, “ya que empeorará la situación, además siempre es necesaria la evaluación médica para utilizar una crema especial” sugirió.

Como cuidados básicos para realizarlos en casa, aconsejó la limpieza diaria en el día y la noche con toallitas desmaquillantes, aplicar agua micelar y la Crema de acuerdo al tipo de piel, uso regular de bloqueador y nunca dormir con maquillaje.