Por Marco Matus, Docente de la Escuela de Gestión, Negocios, y Marítima

La situación sanitaria que afecta nuestro país, así como al resto del mundo, producto del Covid-19, ha implicado un impacto significativo en el desarrollo económico, debido a las medidas que se han adoptado en post del resguardo de la salud de la población, como las cuarentenas y toques de queda, los que han obligado al gobierno a generar paquetes de ayuda que las hagan sostenibles, con el consiguiente incremento en el gasto público. Es en este contexto que han surgido una serie de propuestas tendientes a aumentar la recaudación fiscal, entre las cuales encontramos la eliminación de algunas exenciones tributarias.

Para entender el por qué cada vez que se hace necesario aumentar los beneficios a la población, como es el caso que se vive actualmente en Chile, se hable de medidas tributarias, tenemos que hacer ver que el principal mecanismo que tiene el Estado para contar con los recursos que le permitan desarrollar sus políticas públicas, es el sistema tributario o de impuestos, por lo tanto, este sistema debiese estar en constante revisión ya que es el mecanismo de financiamiento de todos los servicios públicos tales como; educación, salud, seguridad, vivienda, entre otros.

En la actualidad se han discutido una serie de proyectos de ley orientados a aumentar los ingresos del fisco, principalmente para ir en ayuda de aquellas personas que la pandemia ha afectado directamente, uno de esos proyectos plantea la posibilidad de eliminar algunas exenciones tributarias, que en algún momento se utilizaron para beneficiar a ciertos sectores de la economía pero que, sin embargo, hoy en día no tendrían un asidero para continuar.

Una exención tributaria corresponde a un beneficio directo ya sea a un tipo de contribuyente (exenciones personales) o a una actividad económica en específico (exenciones reales), que consiste en eximirse de la obligación de pago de impuestos ya sea de manera parcial o completa, cuya finalidad principal es ser un incentivo para el desarrollo de un sector económico específico, es así como tenemos exenciones asociadas al régimen de renta presunta, créditos especiales a la construcción, deducciones y créditos fiscales por donaciones y beneficios tributarios por ahorro e inversión. Dentro de este último se ha producido un gran debate ya que contempla la exención de impuestos para las ganancias en la venta de acciones con mayor presencia bursátil que cumpla con los requisitos establecidos en la ley, beneficio iniciado con la ley N° 19.768 del año 2001 y que hoy se contempla en el artículo 107 de la Ley de Impuesto a la Renta.

Si bien en sus inicios la idea de esta exención fue incentivar el mercado de capitales, un sector de gran relevancia dentro de la economía chilena, en el contexto actual se hace necesaria su revisión, ya que por una parte tenemos que la mayoría de sus beneficiarios son personas o empresas con un gran patrimonio, es decir, con capacidad de soportar la carga tributaria de dichas operaciones y por otro lado se ha transformado en una exigencia de justicia social, hemos visto cómo dentro de los últimos años la ciudadanía se ha manifestado en contra de todas las leyes que puedan significar una disparidad en el tratamiento de ciertos sectores, y este sería uno de esos casos, ya que si bien en algún momento, como se mencionó anteriormente, se justificaba el beneficio dentro del contexto de un impulso para el desarrollo económico, esto no debiese transformarse en una situación permanente. Nadie dice que los cambios deban hacerse de manera abrupta, ya que podrían ocasionar más problemas que beneficios, sin embargo, estudiar estas situaciones para generar proyectos de largo plazo tendientes ir eliminando estos beneficios de manera gradual, son sumamente necesarios y deben formar parte de los planes y políticas de gobierno.