Los sistemas de pensiones en Chile y el mundo no volverán a ser los mismos después del COVID-19, si bien el impacto que esta crisis sanitaria dejará es alto. Para saber más sobre esta realidad y sus implicancias, realizamos una entrevista a la especialista en esta materia, la Gerente de Inversiones de Más Inversiones Fanny Molina Estay.

¿Cómo crees que afectará la pandemia COVID-19 al sistema de pensiones en Chile?

La pandemia está provocando efectos a nivel global y nuestro país, en específico nuestro sistema previsional, no está ajeno a ello.
Para mitigar la crisis social que la pandemia dejó en evidencia en nuestro país, nuestras autoridades tomaron decisiones que impactaron muy fuerte en el ahorro que mantenemos en nuestras AFP. Los tres retiros aprobados por el Congreso dejaron a millones de chilenos con cero pesos en sus cuentas individuales. Esta situación que alivió el bolsillo de muchos chilenos, que no tenían otra entrada de dinero, tendrá serias consecuencias para las pensiones a futuro.
Por otra parte, nuestros dineros previsionales están invertidos en el mercado de valores. La pandemia ha generado mucha volatilidad en los mercados internacionales y nacionales, y los fondos más afectados son los más conservadores y coincide que son los más utilizados cuando se acerca la edad de pensión, así que la situación de los chilenos que se deben pensionar ahora está muy complicada, ya que sus fondos han bajado considerablemente desde el estallido social y más aún con la pandemia.

¿En este contexto, qué recomendaciones darías a quienes están llegando a la edad legal de jubilación?

Es difícil dar una sola recomendación. Lo ideal es que las personas, que puedan postergar su pensión lo hagan y esperen que los fondos se recuperen y así tomen una decisión con calma y no con el apremio de esta contingencia.
Cada persona es un mundo individual y muchos han perdido sus trabajos y ven en la pensión una manera de tener ingresos mensuales permanentes, esto hará que la decisión sea aún más difícil. Como sugerencia a este grupo de personas, les recomendaría evaluar pensionarse en la modalidad de retiro programado (a través de la AFP) y de esta manera sus fondos siguen siendo de su propiedad y continúan invertidos, lo que podría permitir, en un futuro recuperar algo del dinero. Esta posibilidad los mantendría con la incertidumbre de las inversiones en el mercado financiero, pero es el riesgo que todos asumimos con nuestros dineros previsionales.

¿Crees que la educación financiera e incentivar el ahorro en la población es una buena opción para subsanar el impacto de la crisis sanitaria en los sistemas de pensiones? ¿Por qué?

La educación financiera es fundamental para el crecimiento de nuestro país. No tengo claro que permita subsanar el impacto en la crisis actual, ya que las circunstancias de la pandemia nos mostraron que nuestra población, no estaba preparada para la situación límite a la que nos expuso el COVID-19. Pudimos visualizar que existe un alto nivel de endeudamiento y una frágil situación económica de muchos chilenos, quienes no tenían ahorros y sin los bonos gubernamentales y los retiros de fondos previsionales habrían visto mucho más crítica su situación.
Ahora debemos mirar adelante y el desarrollo de una educación financiera para todos los chilenos permitirá a las generaciones futuras enfrentar nuevas crisis mucho mejor preparados. La conciencia del ahorro temprano es primordial y permitirá una buena distribución en los proyectos que cada uno tenga a futuro.

¿Consideras probable que en el país sea necesario aumentar las edades de jubilación y ampliar la cobertura de pensiones?

Cuando se formuló el sistema de AFP, las condiciones laborales de los chilenos eran distintas. Las personas comenzaban a trabajar a temprana edad, tenían escasas lagunas previsionales y poca movilidad laboral, estas condiciones tan estables permitían vislumbrar que las edades de pensión que hoy tenemos (60 años para las mujeres y 65 para los hombres), las pensiones serían relativamente buenas en relación con la renta percibida.
Hoy todo es distinto, los jóvenes entran cada vez más tarde a la etapa laboral, en promedio cambian por lo menos dos veces de empleador, se provocan grandes ventanas en los ahorros previsionales y la informalidad laboral es creciente. La crisis de las pensiones en Chile requiere que se mejoren las condiciones a futuro, pero el cambio no será rápido. El sistema AFP es perfectible y es necesario realizar modificaciones teniendo en consideración la situación actual y futura de los trabajadores.

Nuestras autoridades ya están analizando nuevos cambios al sistema previsional con el objetivo de mejorar las pensiones. La edad de pensión es un factor importante que se debe considerar y desde mi punto de vista sí debería modificarse.