Estimados Lectores,

Es un gusto poder saludarlos y en esta tercera edición quisiera dedicar algunas palabras para valorar la importancia que ha tomado la educación financiera en nuestro país, junto con analizar nuestro rol de cuerpo colegiado y cómo podemos desarrollar acciones que aporten en ese sentido a las personas y comunidad en general.

Expuesto lo anterior es que uno de los grandes problemas que tenemos a nivel país es justamente la ausencia de información y educación en esta área, que en definitiva, se convierte en algo fundamental para poder generar los resultados esperados a lo largo del tiempo y de la vida para todos los seres humanos.

La educación financiera para muchos debiera ser algo que se comience a revisar e inculcar desde la etapa escolar, ya que, al igual que otras materias es necesario generar la conciencia en los niños desde pequeños para forjar el hábito del ahorro (entre otros) para conseguir una cultura financiera sana entre la sociedad.

Cuando se habla de hábitos y cultura financiera de carácter sano, nos referimos a que en primer lugar debemos orientar nuestros esfuerzos en generar conciencia, pues, en base a la conciencia podemos mantener la ansiedad de consumo más controlada y al mismo tiempo aprender a definir las tan famosas y re-nombradas “Prioridades”.

El cambio que ha generado la sociedad a lo largo del tiempo ha sido de 180 grados, es decir, si analizamos una familia de los años 70 por ejemplo; teníamos familias (en su mayoría) en donde existía un solo proveedor, varios hijos, y, por tanto, el consumo debía ser sumamente ordenado y prioritario. Las personas en general no tenían acceso al crédito masivo, por tanto, todas las compras debían hacerse al contado. Las prioridades en esos años era la alimentación, vestimenta, medicina, etc., cosas que realmente eran necesarias para vivir el día a día, inclusive la educación no figuraba como una opción o prioridad para muchos. En esos años el consumo de bienes materiales era muy bajo, las vestimentas se fabricaban en casa (en muchos hogares) y si se compraban duraban muchos años, algunas familias funcionaban bajo el concepto de heredar dichas vestimentas desde el hijo mayor al menor, no existían las compras de supermercado de manera masiva sino más bien, se compraban materias primas de consumo en almacenes de barrio, ferias libres, etc., habían pocos autos en Chile, y así, si analizamos el Chile de 50 años atrás era inmensamente diferente en cuanto a las formas de administrar el dinero familiar o individual versus el Chile de hoy.

Si avanzamos en el tiempo podemos dar cuenta de una evolución en materias económicas, de consumo, gustos y preferencias, acceso al crédito, y con ello, por cierto, ha cambiado el acceso también a la educación, lo que sin duda es el mejor beneficio que una sociedad puede tener. Sin embargo, hoy día vemos un comportamiento de consumo mucho más inmediato que en los años pasados, vemos mercados conectados con el mundo entero, acceso a la tecnología lo que, a su vez, facilita el acceso al consumo, y así, un mundo con accesos mas rápidos y sencillos, no obstante, eso también ha causado ciertos deterioros en aquellos que efectivamente carecen de una educación financiera más profunda. Hoy tenemos un país en donde muchas personas están sobre endeudadas, con pocas alternativas de generar ahorros y eso es en algunos casos por la falta de educación financiera, la cual, se sustenta en información que permite reconocer la finalidad que tiene esta rama de la economía, así como las herramientas que nos brinda para poder alcanzar el anhelado orden financiero.

Como Escuela de Gestión, Negocios y Marítima de IPG, sentimos el deber de colaborar con la comunidad en estos temas tan importantes para las familias e individuos, en donde, con algunas sencillas pero dedicadas acciones podremos aportar a combatir el desconocimiento en estas materias y a aportar lo que a todos les servirá para mejorar su día a día y sobretodo, su futuro. En relación a ello, les contamos que cada lunes la Escuela está publicando cápsulas informativas a través de sus redes sociales con tips importantes en estos ámbitos y a partir de la última semana de Agosto comenzamos con un ciclo de Webinars en diversas materias financieras entre otras, para que la comunidad en general y los jóvenes puedan aprender este tipo de conocimientos que deberían ser prioritarios en la educación de nuestros habitantes.

Estas acciones nos permiten poder colaborar con un problema o defecto que aún no se ha tratado o solucionado y que por cierto nos hace enorgullecer aún más la labor que realizamos a diario y, por cierto, cumplir con la misión institucional que tenemos.

Para terminar, me gustaría transmitir que siempre existe la posibilidad de mejorar la administración de los recursos monetarios que poseemos, que los hábitos de ahorro no siempre implican el dejar de consumir determinadas materias primas u objetos, sino mas bien, nos ayudará a dilucidar y determinar responsablemente lo que realmente necesitamos como seres humanos y con eso, el nivel de vida que deseamos llevar, por tanto, podemos mejorar en ello de manera permanente, el aprendizaje es un estado permanente y debemos ser consientes que con paciencia y sabiduría podremos avanzar en estas materias y mejorar nuestra calidad de vida.

Una vez más les envío mis sinceros saludos y mejores deseos a cada uno de ustedes.